Fui atleta de deportes de contacto y practiqué distintas disciplinas. Quise comprenderlas a fondo y aplicar ese aprendizaje a la formación de las fuerzas de seguridad pública de El Salvador. En ese ámbito me formé como instructor y formador; al iniciar mi trabajo independiente, me certifiqué como facilitador.
El tatami me enseñó a practicar con constancia, aceptar la corrección y volver a intentar. Con el tiempo, empecé a entender la enseñanza como una responsabilidad: acompañar a otra persona exige observarla, escucharla y reconocer que su proceso puede ser distinto al mío.
Mi formación en coaching y programación neurolingüística (PNL) se sumó a ese recorrido personal. Me invitó a prestar más atención a las preguntas que hago, a mi manera de comunicarme y a cómo interpreto las experiencias. Junto con la práctica y la reflexión, fue ampliando mi forma de comprender a las personas y de relacionarme con ellas.
Para mí, la sabiduría se construye al poner lo aprendido en perspectiva: reconocer los propios límites, elegir cómo actuar y mantener la disposición de aprender de otros. Es una búsqueda que da sentido a mi vocación de enseñar y a mi propio desarrollo.
Cuento con 20 años como formador. Parte de mi trayectoria se desarrolló en la Academia Nacional de Seguridad Pública de El Salvador. Fui instructor y jefe de instructores de defensa personal policial, y participé en formación inicial, ascensos, especialidades e innovación educativa. Esa experiencia amplió mi mirada sobre lo que significa preparar a una persona para actuar con responsabilidad.
Mientras enseñaba, seguí estudiando pedagogía, diseño instruccional, educación digital e inteligencia artificial. Hoy trabajo como asesor, consultor y facilitador educativo en proyectos de formación para agencias de seguridad de Estados Unidos y El Salvador, así como para otras organizaciones. Mi valor agregado es integrar experiencias de formación interactiva con tecnología de vanguardia, simulación e IA para conectar el aprendizaje con la práctica profesional.
También soy emprendedor, cofundador y coordinador general de Grupo Sabantes, copropietario de Fit Body Gym, esposo y padre de tres hijos. La familia, el entrenamiento y los proyectos que construyo siguen siendo espacios donde aprendo a escuchar, perseverar y revisar mis decisiones.